de tu libertad…de mi soledad

Tu corazón.

Y el mio, que conmigo no hacemos mas que esperar al momento último de nuestros sueños.

Nos valen las mentiras para pasar el rato. Los sabores suaves o amargos nos dan igual y nos sirven para olvidarnos del dolor. Las rizas las callamos para recordarnos de cuando los mares se abrian a nuestros ojos y los espacios vacios, los dejamos pasar para tan solo pensar en nuestra soledad.

“Mirame, vengo con mi corazon enfermo de alegrias dejadas en balcones vacios de cascadas, cabellos claros y ojos al tono. Somos juntos la penumbra que jamas alumbrara el brillo de aquel despertar de percianas caidas en lluvias de cielos grises y alegrias sinceras de saber que otra vez le veras. No hacemos mas que despertarnos día a día para acercarnos minuto a minuto a nuestra hora del fin, del sueño tan deseado infinito por tanta espera sin final, sin llegada, sin respuestas. Lo hacemos y lo hacemos una y otra vez, deseando como a cada luna, que ambos podamos descanzar juntos hasta una nueva muerte, hasta un nuevo despertar. Y morimos poquito a poco tal cual te dijesen mis labios, presentados por un caer de gotas saladas en parpados igualmente caidos.  Y reimos con la mentira del recuerdo vano de saludos tristes, de caminos de regreso a casa sin nuestras sombras ni manos tomadas, ni buhos ni taxis ni Retiro en donde poder recordar juntos mi llegada o donde volver a sentir el albedo blanco de aquella pista de patinaje, mucho menos de intentar emborracharnos en base al fruto del madroño. Y aqui nos sentimos como aquel oso, siempre empujando y empujando…

Una respuesta to “de tu libertad…de mi soledad”

  1. tugidaq Dice:

    .y me mira de reoj0, kuando kree ke no la miro, komo no voy a mirar si arde como el rastrojo en kuanto me deskuido..
    .Los konoci en persona hace unos años, en una forma de diskos, ya me dejaron de gustar en sus nuevos discos, pero estas canciones marcaron mi adolescencia :))

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